Diferencias entre proyectos y empresas

Me llama la atención que cada vez escucho más la palabra “proyecto” y menos la palabra “empresa” en eventos de emprendedores.

Últimamente, gracias a las redes sociales, existen multitud de eventos de este tipo en todas las ciudades grandes. Existen aquellos en los que hay un ponente a priori relevante para dar consejos a nuevos emprendedores y luego se termina todos juntos en algún bar próximo haciendo algo de networking. Dije anteriormente a priori porque, tras haber acudido a una docena apróximadamente el último año, no quedo muy convencido de que den buenos consejos. Más bien salgo con la impresión que intentan trasladar sus efímeros logros como proezas, intentando trasladar la imagen de que sólo ellos son capaces de lograrlo.

Tengo que decir que voy a quitar de esa lista a casos de nuestro entorno geográfico gallego, donde nuestra humildad tradicional y el carácter “coitadiño” hace que tengamos un discurso casi opuesto al del resto de España, donde estamos más próximos de trasladar una imagen negativa de nuestros resultados.

Antes ya comentaba el caso de negocios “bluff” que no tienen un modelo de negocio claro y que no piensan en facturar. A esto hay que añadir que se habla de emprendedores de proyectos, en lugar de emprendedores de empresa, donde creo que la diferencia en abismal.

Esta diferencia es así porque creo que una empresa es un hervidero constante de proyectos. Nosotros creo que tenemos uno por cada oferta aceptada por parte de cliente, por financiación pública conseguida para el desarrollo de alguna solución novedosa, por cambios internos de organización, sistemas o por la realización de diferentes tareas administrativas.

Si pensamos un proyecto como la realización de un desarrollo tecnológico (al menos en los círculos que me rodeo) aplicable al mercado siguiendo un determinado plan de marketing, sólo estamos cubriendo un porcentaje muy reducido de todo lo que hay detrás del éxito de una empresa. Aspectos como la gestión de los recursos humanos, tesorería (como veíamos antes), administración en general, prensa, marketing, formación o vigilancia tecnológica tengo la impresión que nos han consumido recursos enormes estos años, es donde más hemos aprendido y más necesitábamos aprender y, en definitiva, son una parte imprescindible del desarrollo de nuestra idea en la forma de empresa.

Todos esos aspectos complementarios al producto o servicio a comercializar y al modelo de canal utilizado (internet/SEO en muchos de las nuevas iniciativas actuales) apenas se está cubriendo en todos esos nuevos foros.

Puede ser que tenga esa impresión porque en nuestros inicios empezáramos con un modelo muy complejo para nuestra realidad del momento. Por poner un ejemplo, arrancamos de cero con una área de administración , una comercial, gente trabajando en I+D, nuestro departamento de proyectos o operaciones, etc., todos internos a la empresa, lo cual nos llevo a nuestras primeras ineficiencias, como ya comentaré más adelante. Pero, echando la vista atrás creo que tuvo su parte positiva, porque para bien o para mal creamos una empresa desde el primer día y nos marcó el ritmo del time-to-market que es algo que preocupa poco.

Otro de los puntos clave de empezar fuerte, es que desde el primer día no éramos los más techies de la empresa, al contar con compañeros mejores en esas áreas. La posibilidad de especializarse hacia la gestión, marketing u otras áreas, en vez del desarrollo del producto, es algo que detecto que falta en muchos responsables de iniciativas de negocio. Creo que más de una vez hemos destacado grandes ideas que estamos conociendo, pero poca capacidad o dedicación a explotarlas en el mercado. Más adelante tocará hablar de la falta de asesoramiento.

Para resumir lo comentado hasta ahora, veo falta de espíritu de creación de empresas (al menos en el sector TIC), un timing muy largo para llevar productos al mercado y una excesiva poca preocupació por hacer que esos productos facturen y, adicionalmente, que sean rentables.

  1. No comments yet.

  1. No trackbacks yet.